martes, 1 de junio de 2010

Comentario a "El Arte, su naturaleza y su historia" de René Huyghe

La relación entre el Arte y el Hombre es el tema central que R. Huyghe trata en su introducción a la obra en referencia. Según este tratadista de arte francés (biografía de R. Huyghe), "Arte y Hombre son indisociables" ya que el primero estará ligado a lo esencial del segundo. Es decir, el acto de ser no se completa si no crea arte.

Así pues, para entenderlo, hemos de profundizar primero en la naturaleza del hombre, cuya característica fundamental es el "conocimiento lúcido", a través del cual le será posible reconocer el poder del que es capaz. Un poder que transformará en acción. Ese conocimiento, ese saber, según Huyghe, llevará al hombre a tener que decidir y ello hará que acabe planteandose el sentido de la calidad. Buscar y desear lo mejor forjarán al hombre, como responsable del destino de la humanidad. El conocimiento, la búsqueda de la calidad, harán que intente mejorar la situación del mundo y la situación del mismo ser humano. De ahí su grandeza.

A raíz de ello el arte, la estética y la belleza se fusionarán junto con otros conceptos, como la ética o la moral. Fusionando y actuando cada una en un aspecto del hombre: ética o moral en su conducta, arte y estética en su obra.

El arte es un espejo que refleja el transcurrir del ser humano y su contexto, por lo tanto, de naturaleza compleja.

Es a partir de la aparición de las múltiples especializaciones o disciplinas del s. XIX, cuando se comienza a hablar de la "historia del arte"; como si el Arte pudiese ser abarcado y delimitado por una serie de hechos históricos y cifras. El arte deja de ser una cualidad del hombre y pasa a ser un "medio" para conseguir un objetivo. Marx e Hyppolite Taine son citados por Huyghe a modo de ejemplo. Su concepto analítico de la historia positivista de la realidad, resulta ser un concepto parcial, pues solo ve la historia del hombre como una serie de luchas sociales por una parte (resultado del nacimiento del capitalismo y concienciación de la clase obrera) y por otra, la aceptación de que el hombre y su obra son el resultado de su contexto espacial, cultural y temporal.

R. Huyghe nos recuerda que, efectivamente, el hombre ha manipulado el arte como medio de opresión y/o propaganda de determinados ideales políticos o religiosos. El arte como expresión de la realidad humana o de la realidad divina, entra a los ojos del espectador, como símbolo y con el tiempo, a ser concebido finalmente como "la Verdad".

Continuando con el texto, el arte "depende estrechamente del hombre hasta el punto de modificarse con él", el arte se desarrolla, evoluciona y refleja la biografía del hombre y de la humanidad.

El artista a través del arte hace surgir todo su mundo interior: ansias, expectativas, tristezas, odios y amores. el arte se convierte en una vía de escape. Para aquel que lo crea y para el que lo contempla, pues a través de la contemplación también puede proyectar en la obra su mundo interior, de modo que puede llegar a suplir el hacer mismo del hombre.

Pero a pesar de ello, a pesar del íntimo vínculo del arte con la psique del ser humano, éste tiene su propia ley interna que escapa a la voluntad consciente del artista. Y esta ley se da en todos los lugares y en todas las épocas, de modo que encontramos similitudes en distintas culturas alejadas en el tiempo y el espacio.

A su vez el artista, interprete de la colectividad a que pertenece y/o protagonista único, no hace más que repetir consciente o inconscientemente, aquello que ya había sido representado en el pasado. La orignalidad convive con la memoria colectiva y con la propia naturaleza que impone sus formas. Las líneas rectas o geométricas más fáciles de reproducir y ligadas a la mente analítica, para pasar a la linea curva y junto con ella a un perfeccionamiento del dibujo en su ejecución y complejidad. La imitación de los elementos de la naturaleza pasará inclusive a expresar figurativamente lo divino.

Y con lo divino llegará el concepto de lo eterno ¿es la belleza una e inmutable o varía al unísono con el mundo?

Y es que si arte y hombre son indivisibles, el arte deberá ir en paralelo al pensamiento del hombre.  Sin embargo, en una sociedad que ha pasado por la Ilustración, el artista se ha visto encaminado a utilizar mas su lógica que el instinto, perdiendo de este modo esa conexión interna con la esencia del arte.

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Umberto Eco escribirá "en un mundo en que la máquina comienza a sustituir al hombre, en el cual la belleza se hace necearia como antídoto ante la frialdad de la máquina, el arte ha de ser necesarimanete bello. Se separa de lo moral para intentar alcanzar lo sublime" (Historia de la belleza, Umberco Eco, Ed. Lumen, 2004, pg. 330), lo que nos hace plantearnos el fin del arte. Pero el arte no tiene solo como papel el de crear belleza, sino el de ser la Belleza, es decir, lo Bueno. El artista a través del arte crea un puente entre el hombre y el universo, donde es posible percibir aquello que se escapa a nuestros sentidos mas comunes, donde lo velado es desvelado.

Sin embargo, hemos de tener cuidado ya que si la belleza es sinónimo de calidad como indica Huyghe y no se rige por ningún principio, efectivamente podrá ser apreciada y gozada por todo el mundo; no obstante, el arte no nos lleva necesariamente a la Belleza ni necesariamente a la Calidad, como apuntará la teoría platónica del arte y la belleza en la obra El Banquete (lo bueno, no olvidemos la utilización del arte como medio de propaganda) o al menos dependerá de la sensibilidad del que lo observa.

Como dirá un refrán de sabiduría "Si buscas la belleza, no necesariamente encontrarás a Dios, pero si buscas a Dios, necesariamente encontrarás la belleza" [Hadith Qudsí]. Y en cuanto al término "Dios", este puede ser sustituido por aquello que el lector considere más oportuno. Solo son palabras, no realidades.

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