martes, 28 de septiembre de 2010

El templo, espaciode expresión religiosa, desde el origen del hombre hasta el "Mundo clásico" - 1ª Parte

"La vida inventó, en nuestra especie, una forma de evolucion y adaptación rápida al medio. Nuestros parientes animales tienen un sistema de adaptación al medio lenta,.... es así porque su programa, su proyecto de vida, diríamos en términos antropomórficos, viene establecido genéticamente. Para nuestros parientes animales el programa es cerradamente dual; el cuadro de sus necesidades específicas por un lado y por otro la lectura y valoración de la realidad desde ese cuadro de necesidades.
En nuestra especie se encontró una solución más hábil y rápida: se dejó fijada nuestra morfología, nuestra condición sexuada, nuestra condición simbiótica, pero guardó indeterminado cómo sobrevivir en el medio, cómo organizar nuestra colaboración simbiótica... y se nos dotó con un instrumento, el habla... Por consiguiente, gracias a nuestra condición de animales hablantes tenemos una doble experiencia de la realidad y de nosotros mismos." (Marià Corbí, "El núcleo antropológico generador de religiones y la cualidad específica humana", en ¿Qué pueden ofrecer las tradiciones religiosas a las sociedades del siglo XXI? - 2º Encuentro en Can Bordoi, 28 de junio-2 de julio 2005, CETR editorial.
 Desde que el ser humano comenzó a preguntarse por la realidad que le rodeaba y por aquella otra realidad incomprensible a la que llamó "lo sagrado" o "lo divino", necesitó expresarlo y explicarlo a través del lenguaje oral y posteriormente, entrando en la historia a través del lenguaje escrito. Pero existe otro tipo de lenguaje, el sentido artístico. Así, ya en el Paleolítico Superior aparecen como manifestaciones materiales de esa necesidad de expresión, los amuletos y figuras votivas que, probablemente le acompañarían en la etapa de nomadismo hasta el momento en que decide dedicarse a la vida sedentaria. Es entonces cuando necesitará de un lugar donde depositar en seguridad esas representaciones, un lugar concreto en el cual esa nueva estructura llamada tribu, se reunirá para efectuar lo que con el tiempo pasará a llamarse rito. El rito que es necesariamente el medio a través del cual la comunidad, se cohesiona.

Esos espacios donde el rito y posteriormente la teofanía de lo divino tenían lugar, fueron evolucionando a medida que el mito y el "pensamiento religioso" adquirieron mayor complejidad. No obstante, a pesar de encontrarnos con culturas my alejadas tanto geográfica como ideológicmaente, es interesante comprobar como ciertos, símbolos, arquetipos, leyendas, son comúnes y se repiten a lo largo de la historia y son interpretrados y reinterpretados dando pie a construcciones muy similares.

Así pasamos:

- del espacio natural, el árbol sagrado, la cueva, el lago, el menhir, elementos vinculados a la visión de la cultura agraria, a los que el hombre rinde culto a través del sacrificio: la naturaleza, la tierra nos da y nosotros hemos de corresponder a modo de agradecimiento y contraprestación; una relación vida-muerte
- a la vivienda donde se elevarán los pequeño altares familiares y en algunos casos bajo la cual se enterrará a los miembros de la familia reforzando de este modo el vínculo con el antepasado.

Posteriormente, a medida que la estructura social se hace más compleja y se jerarquiza, nacerá la construcción destinada al culto. No obstante, este paso se dará de manera distinta en el neolítico en Europa y en el Próximo Oriente. En Europa, se tenderá a separar el lugar de culto de las viviendas, mientras que en el Oriente ambas estarán ligadas.

A medida que el hombre evoluciona, lo hace a su vez el mito y su representación, básicamente los puntos en común son: la verticalidad (Axis Mundi, representados por la montaña, el árbol de la vida, etc), la interioridad (la cueva, el mundo subterráneo), la luminosidad (el Sol, la luz purificadora, el fuego), la intercesión (el rey-dios, el representante del dios, el chamán, el augur), la muerte (la transición, la iniciación, el sacrificio).

"Todos temen al tiempo, pero el tiempo teme a las pirámides" (Proverbio a´rabe)

En el mundo oriental, el ejemplo más patente de la influencia de lo religioso en la vida cotidiana es en la civilización egipcia. Su mayor exponente es la pirámide, originalmente la mastaba. Dice la tradición que en el principio existían las aguas primigenias donde todo existía en potencia, de esta agua surgió Ra sobre el Ben-Ben, la montaña primigenia. Las mastabas, pirámides e hipogeos serán pues la evolución artificial de ese montículo primigenio en tanto que la creación se repite eternamente. La montaña hace posible la creación de entre las aguas, así el Faraón, Dios vivo en la tierra , deberá vigilar e impedir que las aguas primordiales, el Nilo con sus inundaciones, vuelvan a cubrir la tierra. (Muntanyes sagrades de l'antiguitat, curso organizado por la Fundació Arqueológica Clos, Museu Egipci de barcelona, 19 de enero al 9 de febrero de 2006)

Las primeras fosas, se encaran hacia el sur, hacia el nacimiento del Nilo, hacia el orígen de la vida. Sobre ellas se construirán las mastabas que con el timpo pasarán a las pirámides, en cuyo interior se construirá la tumba uniendose de este modo lo solar con las fuerzas ctectónicas: el Faraón reune en él lo ascedente y solar, Ra, y el mundo subterráneo donde mora Osiris.

Toda una cultura arquitectónica y artística se desarrolla al servicio de la religión y del mas allá, además de la pirámide el templo crece en tamaño y complejidad. Pintura, escritura y escultura todo se verá destinado a la representación de lo divino; por ende, la escritura por simpatía mágica hará cobrar vida a lo representado de ahí que palabras que se refieren a seres maléficos sean tachadas para evitar la actuación de dicho ser en el mundo de los vivos.

Así como la pirámide era casa del dios muerto, lugar de transición de la muerte a la resurrección hacia la vida eterna, el templo será la casa del dios, espejo del cosmos. Cada elemento arquitectónico y decorativo del mismo representaba un elemento del cosmos. Pero es solo a partir de la XVIII Dinastía que podemos hablar de un tipo de templo clásico, unido ya al gran poder de la clase sacerdotal. La estructura, en sentido longitudinal llevaba de lo más exterior a lo más interior, el lugar sagrado donde se encontraba la estatua del dios o la diosa y donde se realizaba el culto al cual solo participaban el faraón y los sacerdotes. Lugar que debía representar la eternidad divina, templo y pirámide erán cosntruidos con piedra, difícil de tranportar y trabajar, en tanto que las viviendas lo eran con adobe y paja, fibra de papiro y palma.

http://www.physicsforums.com/showthread.php?t=95538

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Iconografía - 2ª Parte

La imagen era soporte de las palabras del sermón u homilía, el cual siempre hacía alusión a alguna de las imágenes que el feligrés tenía ante él. La imagen era la Presencia, una anticipación de lo divino en la tierra.

El Icono no es para ser mirado, sino que es el que mira; de hecho, la representación del espacio refleja la experiencia de la percepción óptica humana, que es binocular y dinámica. Es lo que se llamará "la perspectiva inversa", en la cual las líneas de fuga, no se reunen en un punto situado al fondo de la pintura, sino hacia adelante y puesto que a menudo cada objeto en un icono tiene su propia perspectiva, se puede hablar de diferentes puntos que se encuentran confluyendo en el fondo del ojo. (Baumer, Dr. Iso, "Les Icônes et l'art religieux occidental, un essai de comprension à partir du renversement sémantique" en Lumière et Théophanie, l'Icône, coleción Connaissance des Religions n. extraordinario, 1999).

Existen distintos temas como los iconos-rostro: el Cristo, la Virgen, los santos; iconos-acontecimientos o fiestas: la Historia Santa (natividad, crucifixión, resurrección, etc) e iconos-símbolos (la sabiduría, la zarz a ardiendo). Arte lleno de color, en el cual cada coloración tendrá su referente simbólico al igual que la situación de los distinots personajes que reflejarán una estructura jerarquica divina y por ende, aplicable a lo humano. Así el fondo dorado será la luz, que tiene gran importancia en la Iglesia Ortodoxa, repitiendose constantement en los textos litúrgicos. La luz física es el simbolo de la luz eterna del Reino de Dios, reflejada en el mundo creado.

En la Europa Carolingia no obstante, la imagen toma otros derroteros, se trabaja sobre todo en los manuscritos religiosos, destacando principalmente las iluminaciones ejecutadas en teritorio celta (Britania e Hispania).
Libro de Kells

Con la división del imperio carolingio y bajo el emeprador Otón I, la arquitectura de carácter monumental, marca los primeros pasos del Arte Románico con la reaparición de la escultura adaptada al marco arquitectónico, de esta manera, la escultura aunque deseosa de representar la naturaleza, cobrará formas poco naturales ante el esfuerzo del artista en adaptarlas al "formato" en el que debían ser incluídas. Las nuevas referencias serán el Juicio Final, el Apocalipsis pasando a formar ciclos históricos esculpidos en los tímpanos de las puertas principales de las iglesias a modo de introducción para todo aquel que la atravesase. Marcando la entrada a un espacio diferente, un espacio sacro.

La idea de la iconografía pedagógica, probablenmte, solo sería aplicable a aquellas imagenes en los  lugares visibles del recinto, mientras que las situadas en el claustro y otras estancias solo habitadas por los monjes serían de una simbología mas trabajada y solo accequible a ellos.

Paralelamente, en el mundo musulmán ya extendido desde las fronteras bizantinas hasta Hispania, se desarrolla un arte principalmente basado en la carencia de imágenes. A falta de necesidad de representar lo sagrado (en el Islam se describe a Al·lâh-Dios, mediante una fórmula apofática: "todo aquello que puedas imaginar no lo es pero tampoco aquello que no puedas imaginar"), la expresividad artística del musulmán fue evolucionando a medida que el islam fue impregnándose de las distintas sensibilidades de los pueblos a los que fue llegando dando de este modo, sus mejores frutos. El espacio en el cual el artista dejo su mejor huella en la arquitectura islámica fue en la mezquita. Lugar de reunión y de pregaria.

La mezquita estaba dedicada a la escucha, a la recitación alcoránica, su estructura vacía estaba pensada para realzar la voz del muqrî (recitador del Al Qur'ân) o del imam (aquel que dirige las pregarias) y por lo tanto, dado que no se emplea la imaginería, los muros de la mezquita se convirtieron en el soporte de una de las artes islámicas mas estimadas, la caligrafía. Los muros de la mezquita son a la caligrafía, lo que las hojas fueron para la plasmación de la "Palabra divina". Al Mughira (s. II-III) hará alusión a  "la creación formada por letras".

Iwan de la Mezquita del Viernes de Isfahan

Otra parte de especial artesanado es el Mihrab (un ejemplo, es el de la mezquita de Córdoba, construido con material obsequiado por el emperador de Bizancio), los arabescos eran utilizados para su decoración. siendo su unico acompañamiento una luz en recuerdo del versículo "Al·lâh es luz sobre luz" (Qu. 24.35)

En cuanto a la imagen, aunque no prohibida explícitamente en el Al Qur'ân, si lo fue especialmente por alguna escuela jurídica de linea muy conservadora, como es el caso de la Malikí que influyó en Al Andalus. Lo que no impidió la creación de los leones del patio de la Alhambra de Granada o que en otros lugares se realizarán miniaturas de gran delicadeza como las persas o mogolas.

Hacia el s. XII-XIII el arte gótico comenzará a aparecer en el norte de Francia, concretamente con el Abad Suger. Cambiará el concepto arquitectónico ya no solo abocado hacia los recintos religiosos sino que comenzará a influir en la estructura de las ciudades afectando edificios laicos como los palacios y universidades.

La arquitectura religiosa continuará con la costumbre del arte romano de las proporciones, en base a ciertas reglas numéricas. Buscará un espacio unificado, en el cual luz y estructura forman un todo, un único cuerpo. Imperará el concepto de lo "pulchro", de lo bello. Para ello, el uso de la bóveda ogival o crucería permitirá disminuir el número de muros y hacerlos más altos, de modo que se podían abrir un mayor número de ventanas (un ejemplo de este tipo de construcción lo encontramos en la Iglesia de Sta. María del Mar de Barcelona, donde el sentido de unidad está maravillosamente conseguido). Por otra parte, las esculturas comenzarán a ser esculpidas en las columnas de las portadas formando un solo cuerpo. Además de la repitición constante del Pantocrátor, de los Maiestas Domini y de la "Leyenda Dorada" narrando la vida de los santos, habría que destacar las representaciones o iconografía naval también de caracter básicamente religiosos: escenas del Antiguo Testamenteo como Noé y la construcción del arca, Jonás y la ballena o el Nuevo Testamente con el Comentario del Apocalispsis del Beato de Liébana como ejemplo.

Por otro lado, tendrá una gran influencia la  arquitectura sobria entre románica y gótica, seguida por la orden del Cister, contraria a la imagen y a cualquier signo de sumptuosidad.

La problemática de la imagen continuará durante toda la Edad Media, viviendo distintos momentos de auge y decadencia. Así como lo simbólico, finalmente la imagen sea en pintura o escultura irá abandonando su hieratismo para pasar a representar lo humano en lo divino (creación de figuras mas esbeltas y ligeras) e irá tomando protagonismo alejada de la estructura de la columna o del pilar, ya sea como imágenes devocionarias o monumentos funerarios.