viernes, 11 de febrero de 2011

Las Rutas Comerciales en Asia - Las Rutas de la Seda y China - 3ª Parte

Pueblos y Viajeros

Los navegantes árabes se desplazaban desde Basora y Siraf hasta Malabar, Malaca y China, de este modo encontramos que el relato más antiguo sobre viajes marítimos es la serie de viajes de Sindbâb el Marino, dentro de la colección de Las mil y una noches. También a finales del s. IX Abû Zayd as-Sîrâfî compila su obra Silsilat at-tawârîj (Cadena de las crónicas) donde recoge informes sobre la navegación en el Índico, la India y China; por otra parte en la segunda mitad del s. X, el persa Bozorg acopia relatos sobre el Extremo Oriente (Fig. 23).
Fig. 23

Uno de los reinos mas importantes en esta ruta será el de Siam hasta el s. XIV, en rivalidad con sus vecinos birmano y khemer, limitada al territorio de las llanuras centrales por las que corre el Chao Fraya y sus afluentes. Con Ayutthaya (1350-1767) Siam seguirá su expansión hacia el sur. Dominando el acceso a los dos océanos, hacia la India y el oriente medio por el oeste y hacia China por el este. La población estaba formada por comunidades de distintos orígenes, principalmente chinos que se dedicaban al trueque de mercancías, porcelanas y sederías, tejidos indios y especias, pero también comerciantes indios, turcos y árabes. A aquellos se les sumaban los nómadas del mar (bajau, moken ) y navegantes malayos de las Islas de la Sonda (bugis, minangkabau, achineses, etc) y las religiones convivían entre los aliados y os clientes, el hinduismo, budismo, taoísmo confucionismo y el islam transmitido por indios o malayos.


Fig. 22 Ayyutaya
(Fuente: Musulmanes de Tailandia http://www.libreria-mundoarabe.com/los-musulmanes-de-tailandia-p-5959.html)


A comienzos del s. XVII, Ayutthaya (Fig. 22) era una ciudad mayor que Londres, cuadriculada por canales por los que navegaban grandes pontones de mercancías. Esa actividad portuaria incesante explica que se la mencione en los textos en persa de la época con el nombre de Shar-i-Nav, “la ciudad de los barcos”.

Marineros y caravaneros budistas, invocaban a Avalokitesvara, el bodhisattva que salva a los viajeros del ahogamiento, bandidos y piratas, y es que los bandidos no eran exclusiva de la ruta terrestre, también los mares sufrieron este mal. China a mediados del s. XV sufriría ataques de piratas japoneses pero ya anteriormente existían ataques ininterrumpidos a coreanos, chinos, vietnamitas, malayos, etc. Contrabando y piratería aunarían esfuerzos en épocas de miseria.

Capítulo 3

Recepciones y Aportaciones

Como hemos visto, la Ruta de la Seda o las Rutas de la Seda no fueron una mera ruta de tránsito o de intercambio comercial, también lo fue de cultura y pensamiento.

Tanto cultura como pensamiento latieron al unísono del pálpito espiritual del buddhismo, islam y cristianismo nestoriano (las religiones predominantes), pero también del maniqueísmo o zoroastrismo.

El buddhismo se extenderá desde el norte de la India hasta Japón. Hacia el s. II a.C ya había alcanzado las tierras de los nómadas xiongnu, en esta misma época el buddhismo también hará acto de aparición en territorio chino a través de peregrinos llegados desde la India. Hacia el s. III Kushan que controlaba el comercio entre India, China y el Imperio Romano, quedará anexionado al imperio persa (224-651 dC), las rutas hasta entonces conocidas sufrirán modificaciones ya que tanto China como el imperio romano (los dos polos de la ruta comercial) atravesarán tiempos de crisis institucional.

El buddhismo llegará en un momento en que China se encontraba inmersa en constantes conflictos bélicos. La miseria de su gente presentará un terreno bien abonado para recibir una religión que ofrecía una vida mejor. La escuela con mayor influencia será la Mahayana, sus textos fundamentales, como el Sutra del Lotus serán traducidos a la lengua china, de hecho al igual que sucederá con el islam, tendrán que acudir a términos propios del taoísmo para elaborar un léxico que concederá a las distintas tradiciones unas peculiaridades locales vinculadas a las peculiaridades de la lengua china. Durante los s. III y IV se construirán grandes templos en cuevas y las stupas se multiplicarán. Apoyada finalmente la causa budista por las tribus nómadas del norte ya sedentarizadas hacia el s. V y VI, el buddhismo será religión oficial en todo el país. Se ha argüido que estos reinados, como el de los Wei del Norte favorecieron una religión extranjera por simpatía ya que ellos también lo eran, en lugar de decantar su favoritismo hacia el confucianismo o taoismo . En nuestra opinión, si bien es cierto que los orígenes no remotos de estas tribus fueron nómadas, también hay que considerar que tenían voluntad de ejercer como chinos de pleno derecho y reconocían la importancia de la tradición confucionista principalmente porque, los mejores funcionarios, por ser los mejor preparados, eran los letrados chinos. Además, los gobernantes necesitaban no solo de la fuerza de las armas para hacer valer su cargo, sino también la garantía divina y el buddhismo les ofrecía una vía para ello a través del título de Cakravartin , que en sánscrito hace referencia a un rey universal ideal gobernando ética y benévolamente, lo cual en cierta manera lo vinculaba al antiguo título de Tianzi (天子) o Hijo Celestial, es decir, el príncipe que debe amoldarse al Mandato del Cielo o Tianming (天命), todo ello remitiéndonos al antiguo concepto de Shangdi (上帝) o Señor de Arriba. Por último, el ritualismo, atraerá tanto a la población autóctona como a la de origen nómada.

Entre los s. VII y VIII se introducirá en Japón a través de los comerciantes que calaban en los puertos del sur de las islas y desde Corea. El buddhismo Chan (término derivado de la palabra sánscrita dhayana o meditación), pasará a llamarse Zen en su percepción japonesa.

El poder de la influencia de esta tradición espiritual favorecerá las relaciones entre el Tibet y los mongoles, así en el 1247, Köden Khan, nieto de Chingis Khan, entablará un acuerdo con los tibetanos a través del erudito Sakya Pandita de la escuela Sakya, posteriormente en el s. XIII bajo la dinastía Yuan (1271-1368) el buddhismo tibetano se difundirá en casi todo el territorio chino (Fig. 16 y 17). Uno de los lamas mas importantes Phakpa Lodrö Guialtsen (1253-1280) de la orden Sakya, será nombrado preceptor religioso de Khubilai Khan, a su vez fundador de la nueva dinastía Yuan. Esta relación de maestro-discípulo/protegido-protector (Chö-Yön) durará hasta los Manchú. Sin embargo, este acuerdo tan beneficioso para ambos (sobre todo para los tibetanos pues así quedaban a salvo de las incursiones mongolas) será el origen del actual conflicto entre la Rep. Popular China y el Tibet, ya que el gobierno chino considera solamente la visión política de protector/protegido, que, como ya sabemos, dará como resultado, la invasión del Tibet y la muerte y huída de muchos tibetanos hasta la fecha.
Fig. 17 Figura de arcilla de
Discípula budista Kasyapa
(http://www.archaeology.org/0109/abstracts/museum.html




Junto con la religión vino también en algunos sitios, la escritura, así tenemos el caso del Tibet (Pöyüll, país de los Pö, en tibetano), que, en el s. VII tras la llegada del buddhismo desde la India y gracias a las enseñanzas de Sabyé Padmasambhaba, originario del actual Afganistán, el rey Songtsen Gampo (617-649) una vez consolidada la unidad del territorio tibetano, junto con el rey Tri Songdetsen (755-797) darán al buddhismo el impulso definitivo en estas tierras y su posterior elección como religión nacional. Siendo una cultura de tradición oral (no existía la escritura) la necesidad de perpetuar las enseñanzas, les decidirá a adoptar una escritura similar a la india pero adaptada a la fonética tibetana. De hecho, el 90% de la literatura tibetana es de carácter litúrgico.

Continuando con los préstamos entre los términos empleados en las distintas religiones en su intento de traducir textos religiosos de su idioma original a otro, tenemos los textos islámicos llegados a tierra china entre los últimos años de la dinastía Ming y la Qing.


Fig. 16 Lama alojado por
mujer mongola
(Fuente: China Marches to the west)

Aunque es conocida la existencia de numerosos musulmanes en China, la propagación del islam vino por medio de las traducciones que se realizaron solamente a partir del s. XVII ya que “hasta entonces, los musulmanes chinos estudiaban y escribían sobre temas islámicos en sus propias lenguas, principalmente en persa.” Efectivamente, en el 1642, Wang Tai-Yü publicará su “Real comentario sobre la verdadera enseñanza”, la primera exposición en lengua china sobre el islam (Fig. 18). Así, la principal preocupación de Wang Tai-Yü no fue la de explicar la jurisprudencia, ni el contenido del Al-Corán y los ahadith (relatos sobre dichos del Profeta Mohammad) directamente, sino la de explicar la naturaleza de la percepción islámica de Dios, el universo, el alma, es decir los Usûl al-dîn. El lenguaje de estos textos es principalmente neo-confuciano; por otra parte, otro motivo por el cual los ‘ulama o sabios escribieron en chino, fue “la controversia de los ritos”, causa de la objeción de los curas franciscanos y dominicos a los jesuitas cuando estos quisieron permitir la continuación de “el homenaje a los ancestros” entre los conversos cristianos. Según varios estudiosos japoneses, este conflicto animó a los musulmanes a tomar su propio posicionamiento en chino a fin de no ser criticados como los cristianos.

Tenemos por ejemplo, el concepto de Tawhid, que en lengua árabe significa “unificación” o “hacer uno”, señalando a una única Realidad a la que los ‘ulama chinos no tendrán objeción en aplicar el termino neo-confuciano “Li”

FIg. 18 Mezquita del Turkestán
Además de este libro Wang escribió dos largos tratados, en uno de ellos “El gran conocimiento de Lo Puro y lo Real” se encuentran claros trazos de enseñanzas sufis (Fig. 12).


Fig. 12 Qalandar
“Torlaqui a religious Turk”
(Fuente: http://home.earthlink.net/~drmljg/id1.html)

El Nestorianismo afirmaba que la forma divina y la forma humana en Cristo actuaban como una sola pero sin fundirse en un solo individuo. Rechazaban el concepto de Madre de Dios, pues María había sido la madre del Jesús hombre y no del Hijo de Dios. Esta creencia tuvo su origen en Nestorio, Patriarca de Constantinopla en el s. V, quien fue depuesto y exiliado a Egipto por herético. Tras crear la Iglesia del Este en la capital del Imperio sasánida llegó a convertirse en una de las doctrinas oficiales del Asia cristiana. Muchos de los mercaderes sogdianos, importantes en la Ruta de la seda, como ya hemos visto, abrazaron el nestorianismo y otros el buddhismo, de este modo encontramos textos nestorianos en lengua sogdiana, una de las mas empleadas en la Ruta de la seda.

Finalmente, el Maniquisteismo que surgirá hacia la primera mitad del s. III dC como religión gnóstica universal, se propagará gracias a dos de los discípulos de Manes (perteneciente a la secta kasaista de familia iraní) que fueron enviados a distinta regiones. Ammo será quien recorra la Ruta de la Seda (sobretodo en el Turkmenistan y Khorasan). El maniqueísmo, se caracteriza por su doctrina dualísta bajo los principios del bien y del mal. Era adverso a la agricultura prefiriendo el cuidado de los animales y el comercio, lo que favorecerá su expansión entre los mercaderes. Prohibido en el imperio persa, sobrevivirá clandestinamente implantándose en Mesopotamia, Sogdiana y Asia central, convirtiéndose en religión oficial de los turcos uigures en el s. VIII.

No podemos olvidar el conjunto de creencias y practicas ligadas a la figura del chamán , o médium profesional que a través de técnicas extáticas ejerce de mediador entre los humanos y el mundo de los espíritus. El chaman trabaja a tres niveles: el mundo inferior, tierra y Cielo, siendo el árbol, la montaña, el río o un ave, el “Axis mundi”. El potencial del chaman destacaba por tres cualidades: vista, oído y capacidad de meditación.

El chaman será también médico, adivino y sacerdote, y tendrá un papel clave en las sociedades tribales.

Los orígenes del chamanismo son desconocidos, pero podemos observar que su ideología se remonta a las culturas de los cazadores de la época paleolítica, su relación con un espíritu aductor (los tothems) generalmente animales, siendo necesaria para su función. Sus orígenes se extienden por toda la zona siberiano-uralo-altaica, difundiéndose hacia Mongolia, China, Tibet y otras regiones de Asia central hasta Japón y Corea.

Aunque no todo fueron aportaciones positivas , es evidente que el continuo trasiego de lengua, tecnología, estilos, religiones y genes crearan un flujo dinámico que unirá estepa y montaña, desierto y vergel. Las cosas se relativizarán ante la obviedad de la existencia de otras realidades, que en algunos casos causará rechazo ante lo nuevo o foráneo y en otros abrirá nuevos horizontes y perspectivas. Dentro de los sistemas de creencias que encontraremos en esta vasta región surgirán hombres libres que, desde el imperio persa hasta el nipón, aportarán a la humanidad un soplo de espiritualidad traspasando las fronteras geográficas e ideológicas de todo tipo. Lugares de cruce y encuentro de distintos pueblos que favorecerán una visión mas abierta y lúcida de la vida.

Junto con la religión vino también la música y con ella un concepto de la misma que la hará marcar una diferencia entre “la música popular” y “la audición espiritual” como en los casos del Sama’a del sufismo persa, los qawali de la India o los diferentes mantras buddhistas.


Capítulo 4

Declive y renacimiento de la Ruta de la Seda

Con el tiempo las rutas marítimas ganarán mayor clientela, con las nuevas tecnologías y descubrimientos, los barcos serán cada vez mas fuertes y fiables ante las adversidades del tiempo y los piratas, y aparecerá un número mayor de nuevos mercados vírgenes a lo largo del sureste asiático.

Igualmente la actitud de las últimas dinastías chinas darán el impulse final a la decadencia de las rutas interiores. La política aislacionista de los Ming y los Qing, no favorecía el comercio exterior.

La disminución de tráfico de las rutas hará que el cuidado de los pozos de agua se abandone, que la vigilancia y por lo tanto, la seguridad, de las rutas se debilite y que las rutas vuelvan a ser ganadas por la naturaleza desértica de los orígenes

En el s. XIX los conflictos entre los imperios europeos entrarán en escena, el llamado “Gran Juego” entre británicos y rusos generará nuevamente el interés en estas rutas. Se realizarán diferentes expediciones al Xinjiang dirigidas por Albert von Le Coq, sir Aurel Stein y Sven Hedin , cartógrafo y lingüista que cruzará el Pamir hasta Kashgar adentrándose hasta casi el centro del Taklamakan y realizando excavaciones redescubriendo su historia. Pero, el verdadero interés de los británicos se situaba en el control de los territorios fronterizos con el norte de la India y la posible hegemonía rusa sobre la zona. Nuevamente, las rutas serán transitadas por aventureros impulsados por una idealizada (y eurocentrica) visión de oriente, favorecida por muchos orientalistas europeos, soldados, espías y diplomáticos.

Hoy en día, se han construido caminos bordeando las orillas del Taklamakan, la región de Urumchi ha sido rápidamente industrializada y la ruta comercial ha sido abierta por contrabandistas de Xinjian, Rusia y el resto de países ex-soviéticos y revisitada por los nuevos peregrinos del s. XXI, el turismo.


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1 comentario:

AbuDaud5591 dijo...

Hola me llamo Siledwng, leer este blog me traslado hacia mis ancestrales raices que nacieron en Xing Jiang(mi bisabuelo Wang Dong Hai 1848-1972. Junto con mi abuelo, Wang Xing Hua-1888-2007, tambien mi abuela Wang An Na 1893-2014), pasando por Guang Fu-Yong Nian,prov, de He Bei, despues Shan Dong,quedandose por muchos años en Siam ( Xi'an ), de alli Hamburgo, Londres, Canada, finalizando su nomadismo en Argentina(Tucuman-Jujuy), solamente con leer este blog recorri mentalmente y visualizando ese viaje, gracias mil Maris Morales o Hawwa=Eva, humildemente Wang Silvio-Madrid.