domingo, 9 de octubre de 2011

Sandro Chia y la Transvanguardia italiana





 “Las pinturas de Chia no participan de la pintura “salvaje” deseosa de liberarse de las normas artísticas, sino que son metáforas de la vida vivida en tu totalidad

-       Dieter Honisch[1]


Sandro Chia es un artista italiano nacido en Florencia en 1946. Sigue estudios en el Instituto de Arte Firenze y en la Academia de Bellas Artes de Florencia entre 1962 y 1969, tras  un largo viaje por India, Turquía y Europa realiza en 1971 realizará su primera exposición individual “L’ombra e il suo doppio” (La sombra y su doble) donde Chia presentará varios objetos iluminados por una fuente luminosa situada en el centro del espacio, proyectando la sombra sobre paneles blancos apoyados en las paredes.  

En sus primeros tiempos, su trabajo se enmarcará en el arte conceptual defendiendo el lenguaje pictórico implicando al espectador en el proceso final de la obra a través de su percepción e interpretación;  pasando con el tiempo a la pintura figurativa.

Tantas historias por un beso 
1979
Oleo en
 Canvas
180 x 200 cm



Actualmente es uno de los representantes más importantes de la Transvanguardia italiana.  

La Transvanguardia italiana:

Así como para los movimientos modernistas, las antiguas formas, el antiguo lenguaje del arte clásico ya no era suficiente para expresar la nueva realidad; el Post-modernismo, sin embargo, volverá al figurativismo recuperando el legado que otros movimientos artísticos dejaran.

En Italia, este movimiento vivirá distintas formas de expresión, el  “Citacionismo” mas tarde la “Nuova Maniera Italiana” y la “Transavanguardia”. El concepto definido por Bonito Oliva[2] como “Nomadismo del arte” nos conduce a través de la idea del cambio continuo, a la idea de “precariedad”.  
El nombre de Trans-Vanguardia nos señala que se va “mas allá”, a un ideal donde el arte es enfocado como la evolución interna del artista, el arte escapa a la demanda del mercado, el arte es buscar lo imposible.  Dentro del movimiento post-modernista se adquiere la consciencia de la “desilusión”, como dirá Chia[3], no tanto en su sentido negativo, de impotencia emotiva, sino mas bien en la toma de consciencia de que existen “limites”, a nivel social, conceptual, etc.  

En la segunda mitad de los '70, en cambio, el arte de la transavanguardia, practicado en Italia por Chia, Clemente, Cucchi, De Maria y Paladino, retoma la manualidad utilizando todos los medios y lenguajes posibles, “vuelven a descubrir la posibilidad de evidenciar la obra mediante la presentación de una imagen que es al mismo tiempo un enigma y una solución[4]


Pintura, escultura y Polvo
1981
Oleo en
 Canvas
155 x 155 cm



Viajero solitario
1984
Oleo, pastel y tempera en papel
129.5 x 172.7 cm


En una entrevista realizada por la RAI 1 en el 2004, Chia explica que visita los museos solo para ver un cuadro concreto, su investigación es para “capturar, robar” información de aquello que cree haber comprendido de la obra.
Ecce Homo

1995
oleo en canvas
28 x 22 cm
El nacimiento de la Transvanguardia
1995
oleo en canvas
120 x 116 cm
Madre e Hijo en azul
1990-91
oleo en canvas
160 x 130cm






                       











No creo en la historia del arte rectilínea, si voy a ver a Rafael ese Rafael está en el futuro, pues desde que tomé un taxi hasta que llegué al museo el tiempo que ha pasado hasta llegar a este cuadro lo enmarca en el futuro”. La contextualización histórica del artista no le interesa tanto, le apasiona lo que el artista fue capaz de hacer con los elementos de que disponía en su tiempo.

Zarathustra no quiere perder nada del pasado de la humanidad, quiere poner todo en el crisol" (F. Nietzsche).[5]


Este es el milagro que le interesa. La enfermedad de crear imágenes, incluso en Cezanne, el artista con menos talento de su generación en opinión de Chia, encontraremos la grandeza de su obra, es la voluntad de crear la imagen lo que le impulsa.

Sin título
2001
resina y mosaico
44.5x49x23 cm

Sin título
2001
oleo en canvas
110 x 80 cm













Para Chia el acto del artista es una experiencia espiritual. La espiritualidad es la materia, el impasto[6] del trabajo, es la referencia que nos indica que hemos pasado al territorio oscuro e incierto, de capturar la calidad de la imagen de un zapato viejo, de un pez, etc.


La experiencia espiritual tiene lugar en el instante en que se dan en el espacio de la conciencia la ilusión, la alegría de pensar haber conseguido plasmar la imagen y el reconocimiento de que no era mas que una ilusión. Hace falta practicar el riesgo de lo imposible, enfrentarse al monstruo, creer haberlo conseguido y luego darse cuenta que solo es un espacio en tu mente, “que Dios sea puesto en duda, como yo pongo en duda mi talento, es mas importante que practicar la religión” afirmará Chia. Esta duda es la que da mas libertad al artista para crear, porque nada será garantía de nada. No hay posibilidad para el cálculo, para el estancamiento, el camino estará siempre abierto a la intuición.

El pintor 
1978
Oleo en
 Canvas
50 x 40 cm




“Hace falta practicar el riesgo de lo imposible, enfrentarse al monstruo”


“Cada cosa mental tiene un espacio interior que se pierde en las tinieblas. La escritura intenta dialogar con la figura que se mantiene en la lejanía, en la oscuridad. O nos da la ilusión de mantenerse así. Por mucho tiempo se ha creído que aquel “allá” se encontraba en un mas allá mientras sin embargo se encuentra “aquí”. …. Quien escribe, o quien, ve alzarse su sombra, la ve avanzar, retroceder, perderse. Pero es su sombra? O solamente su doble? El Yo no es nada hasta que no se refleja en el Tú, pero en este encuentro el Tú cancela el Yo porque sobre él el silencio tiene ventaja….la lengua trae a la página la presencia esencial del tú como si, vacía y blanca, la superficie reflejase como un espejo el paraíso perdido de la unidad.”
(Bernard Nöel)[7]


Chia buscará fondos oníricos, sus personajes, masculinos en su mayoría, son representados en un mundo de ilusión, donde color y sombra se encuentra: bosques, cuevas,…, donde el personaje, héroe de la narración, casi siempre viajero solitario, se encuentra en su odisea personal en busca de la luz.

La obra de Chia, abarca no solo la pintura, sino también la escultura (trabajos en bronce), mosaicos y grabados que él mismo imprime y edita.

Actualmente vive y trabajo entre Italia y los E.E.U.U.

(Trabajo realizado el mes de Abril de 2008)

Bibliografía:

-       La postmodernitat a Europa i als E.E.U.U. 1985-1990”: texto facilitado por el consultor
-       Morley, David. “El postmodernisme, una guia bàsica”, a James Curran, David Morley i Valerie Walkerdine (1998). Estudios culturales y comunicación. Barcelona. Padiós. Col. Paidós Comunicación 90, pags. 85-107

Webgrafía:

-       Energie Comuni, Il portale della Provincia di Roma (http://www.provincia.rm.it/siti_esterni/metropolis1/10.html)
-       http://www.sandrochia.com/



[1] Director de la Neuen Nationalgalerie de Berlin. Referencia encontrada en http://www.sandrochia.com/LAY_ReferenceBiography.html
[2] Reconocido crítico de arte nacido en Palermo (1939), conocido como el padre teórico del movimiento Transvanguardista italiano.
[3] Entrevista de la RAI 1 el 2004 (http://www.sandrochia.com/)
[4]La Transvanguardia italiana”, Achille Bonito Oliva con ocasión de una exposición organizada por el Museo de Arte Contemporáneo de la universidad de Chile, Octubre/Noviembre 2003 (http://www.mac.uchile.cl/exposiciones/transvanguardia/aboliva.html)
[5]La Transvanguardia italiana”, Achille Bonito Oliva con ocasión de una exposición organizada por el Museo de Arte Contemporáneo de la universidad de Chile, Octubre/Noviembre 2003 (http://www.mac.uchile.cl/exposiciones/transvanguardia/aboliva.html)
[6] El grosor del cuerpo del pigmento que se extiende en una pintura, dejando que las pinceladas queden visibles en el canvas. (http://www.sitographics.com/dicciona/i.html)
[7] Bernard Noël, poeta francés contemporáneo.

1 comentario:

Anónimo dijo...

del momento no se mucho del tema pero puedo decir que los textos asta me emocionaron ante lo que creo que se me fue compartido , muchas grcias